Sin brillo, pero sin dudas
El Real Madrid se clasificó ayer para los cuartos de final de la UEFA Champions League. Se convierte así en el primer equipo español en lograrlo, a la espera de que esta noche disputen sus respectivos partidos el FC Barcelona y el Atlético de Madrid.
El Madrid llegaba con una ventaja cómoda de tres goles tras su gran actuación en el Bernabéu la semana pasada. Dos goles de Vinícius Jr. bastaron para conseguir la victoria en el Etihad Stadium. Ya en el minuto 20, el Manchester City, que necesitaba remontar, empezó a visualizar el final de su camino en la Champions. Bernardo Silva, tratando de evitar un gol y probablemente de forma involuntaria, sacó con el brazo un disparo de Vinícius que se dirigía a portería. El árbitro señaló penalti y expulsó al futbolista portugués. El propio Vinícius marcó desde los once metros y el City se situaba con uno menos y un 0-4 en el global.

VEINTE MINUTOS DE ESPERANZA
Los de Guardiola empezaban a verlo muy cuesta arriba. El partido, por contexto, parecía encarrilado para el Real Madrid. Sin embargo, lejos de eso, el Manchester City comenzó a generar ocasiones que, sorprendentemente, pusieron más en aprietos al conjunto blanco con diez jugadores que con once.
Haaland recortó distancias al final de la primera parte, aunque no fue suficiente para reengancharse a la eliminatoria. Durante el descanso, Courtois fue sustituido por una sobrecarga y Lunin tuvo la oportunidad de volver a destacar en un estadio donde ya había dejado alguna actuación de alto nivel en el pasado. El City seguía generando peligro, pero sin eficacia. Mbappé disputó sus primeros minutos tras un mes de baja.
En términos generales, el Real Madrid no sufrió en ninguno de los dos encuentros. La expectativa de la eliminatoria, marcada por el estado de forma reciente del equipo, apuntaba a un cruce más igualado o incluso desfavorable para los blancos. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. Probablemente hayamos visto la mejor versión del equipo en lo que va de temporada.

UN REAL MADRID RECONOCIBLE
Arbeloa ha encontrado soluciones a varias carencias estructurales. Thiago Pitarch está rindiendo en una posición que no estaba bien cubierta, Brahim aporta desequilibrio y continuidad, Huijsen vuelve a transmitir seguridad y Valverde está ejerciendo de capitán con todas las letras. Además, Vinícius ha recuperado regularidad de cara a portería.
El siguiente rival, salvo catástrofe histórica, será el FC Bayern, que llega tras golear 6-1 al Atalanta en la ida y disputa hoy la vuelta en Múnich.
El conjunto alemán afronta, además, una situación crítica en la portería: Manuel Neuer sufre una lesión en el gemelo izquierdo, Jonas Urbig arrastra una conmoción cerebral —aunque ya ha vuelto a entrenar— y Sven Ulreich está lesionado en los aductores. A ellos se suma Leon Klanac, portero del filial, también fuera desde diciembre.
Con este escenario, el Bayern podría verse obligado a recurrir a Leonard Prescott, guardameta de 16 años, que podría debutar en Champions League y convertirse en el jugador más joven en la historia del club en la competición si Urbig no recibe el alta médica.
Aun así, el Bayern sigue siendo, probablemente, el equipo más en forma del mundo. Pero la historia insiste en algo que conviene no olvidar nunca, al Real Madrid no se le debe subestimar y menos en esta competición.
